En memoria de
Michael Collins
Firmó un tratado que creía que lo mataría, y lo mató en menos de un año
- Nacimiento
- Fallecimiento
- Vivió
- 31 años
- Lugar de sepultura
- Cementerio de Glasnevin, Dublín, Irlanda
Collins luchó en el Alzamiento de Pascua de 1916, fue internado y concluyó que una rebelión que defiende posiciones fijas frente a un imperio no puede ganar. En la guerra siguiente llevó la inteligencia: reclutó escribientes y detectives dentro del Castillo de Dublín, leyó los propios expedientes del gobierno y organizó la eliminación de sus oficiales de inteligencia, mientras se movía abiertamente por la ciudad en bicicleta con precio puesto a su cabeza. La administración británica fue incapaz, casi toda la guerra, de identificarlo en una fotografía.
En 1921 lo mandaron a negociar a Londres, cosa que tuvo por una trampa tendida por colegas que preferían no firmar lo que podía conseguirse. El tratado creaba un Estado Libre de Irlanda con estatuto de dominio, juramento a la corona y un norte separado; al firmarlo dijo que quizá acababa de firmar su propia sentencia de muerte. El país se dividió, y la guerra civil enfrentó a antiguos camaradas. Lo mataron en una emboscada en su condado natal de Cork diez meses después, a los treinta y uno. Medio millón de personas fue a su funeral en Dublín.
Esta página la redactó el sitio a partir de fuentes históricas públicas.