Artemisia Gentileschi
1593–1656
Torturada como testigo en el juicio por su propia violación; pintó a Judit con exactitud de carnicero
Nápoles, Campania: su sepultura, en la iglesia de San Giovanni dei Fiorentini, se perdió al derribarse la iglesia
QR Memorial es un lugar gratuito para guardar la memoria de una persona, un acontecimiento o un sitio. Usted escribe la página y nosotros le damos un código QR. Colóquelo en una lápida, un banco, un muro o una placa: quien lo escanee encontrará la página que usted escribió.
Sin pagos. No hace falta cuenta para leer. Nada que instalar.
No hay plan de pago, ni prueba que termine, ni función retenida a cambio de dinero. La memoria no es un producto, y quien construyó este sitio no quiere cobrar por guardar la suya.
Sin servicio de analítica, sin píxeles publicitarios, sin rastreadores de terceros, sin cookie para leer. Contamos aperturas, no lectores: una página lleva un número que dice que se abrió cuarenta y siete veces, y en nuestra base de datos no hay lugar donde anotar quiénes fueron.
Si crea una página, guardamos su correo electrónico, el nombre que decida mostrar y el idioma que prefiere. Eso es todo. No se guarda ninguna contraseña, porque entrar consiste en un enlace de un solo uso enviado a su buzón.
Una abuela, el incendio de un pueblo, un naufragio, un árbol que estuvo en pie doscientos años. Si merece recordarse y es cierto, su sitio está aquí.
Un nombre o un título, las fechas, hasta cinco fotografías y todo el texto que quiera dejar.
Ponga un punto en el mapa: una tumba, un borde de carretera, una casa, una plaza. Quien visite obtiene la ruta con un solo toque.
Descárguelo como imagen nítida y mándelo grabar, imprimir o fijar donde vive el recuerdo.
Un desconocido con un teléfono descubre quién estuvo aquí y qué ocurrió. Esa es toda la idea.
Alguien pasa junto a una lápida con un nombre y dos fechas, y no aprende nada. Alguien está de pie donde ocurrió algo importante, sin manera de saberlo. Una vida entera reducida a un guion entre dos años y, en una o dos generaciones, ni siquiera eso.
Este sitio lo construyó una sola persona que ve en ello una pérdida y que cree que repararla no es un negocio. Aquí todo se regala. Si le sirve para guardar a alguien, esa es toda la recompensa.
Para mostrar cómo es una página terminada, el sitio abre con páginas dedicadas a figuras y acontecimientos históricos, cada una contrastada con las fuentes: las fechas, los lugares y el sitio donde reposan.
1593–1656
Torturada como testigo en el juicio por su propia violación; pintó a Judit con exactitud de carnicero
Nápoles, Campania: su sepultura, en la iglesia de San Giovanni dei Fiorentini, se perdió al derribarse la iglesia
1820–1893
Asistió a la universidad vestida de hombre; fue la primera visitadora de prisiones de mujeres de España
Cementerio de Pereiró, Vigo, Galicia
1919–1987
Un químico que sobrevivió a Auschwitz y pasó cuarenta años explicándolo con precisión
Cementerio Monumental de Turín, Piamonte
1870–1952
Una de las primeras médicas de Italia; dejó la medicina para observar cómo aprenden los niños
Cementerio católico de Noordwijk aan Zee, Países Bajos
1524–1580
Escribió la epopeya nacional de Portugal y murió pobre; los huesos de su tumba quizá no sean suyos
Monasterio de los Jerónimos, Belém, Lisboa
1837–1885
Publicó en gallego cuando escribir en gallego era motivo de burla
Panteón de Galegos Ilustres, convento de Santo Domingo de Bonaval, Santiago de Compostela
Sí. En este sitio no hay ningún campo para una tarjeta, y nunca lo habrá.
Puede descargar en cualquier momento todo lo que escribió, en un archivo que se queda usted. Avisaríamos con mucha antelación y lo diríamos con franqueza, en vez de borrar en silencio.
Solo usted. Una página únicamente se cambia desde la cuenta que la creó.
No. La dirección a la que apunta no cambia nunca, aunque reescriba la página cien veces. Un código grabado sigue sirviendo.
No, y no vendemos nada: ni a usted ni sobre usted.