Battle of Verdun, 1916

Diez meses sobre un pequeño trozo de tierra; los huesos de 130 000 yacen sin nombre

El ataque alemán del 21 de febrero de 1916 no buscaba tanto tomar Verdún como obligar a Francia a defenderlo hasta desangrar allí a su ejército. Los franceses lo defendieron, con un sistema de relevos que hizo pasar por el sector a la mayor parte del ejército, de modo que Verdún se volvió una experiencia compartida por todo el país. El abastecimiento subía por una sola carretera, luego llamada la Vía Sagrada, por la que durante meses pasó un camión cada catorce segundos.

Los combates duraron trescientos días en un frente de pocos kilómetros, y la artillería fue tan densa que el suelo quedó arado hasta borrar los pueblos: nueve de ellos no se reconstruyeron nunca y existen solo como parcelas de bosque con nombre y carteles donde estaban las calles. Murieron unos trescientos mil hombres. El osario de Douaumont guarda los huesos mezclados e inidentificables de unos ciento treinta mil soldados franceses y alemanes, visibles por ventanas a ras de suelo, y el cementerio de delante tiene dieciséis mil tumbas con nombre. La zona roja de alrededor sigue cerrada en algunos puntos por proyectiles sin estallar y tierra envenenada.

Esta página la redactó el sitio a partir de fuentes históricas públicas.

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