En memoria de

Chico Mendes

Seringueiro y defensor de la Amazonia

Mendes sangraba árboles de caucho en Acre y aprendió a leer a los dieciocho años. Organizó a los seringueiros para plantarse desarmados ante las motosierras —el «empate»— y sostuvo que el bosque valía más en pie que talado, para quienes vivían en él.

Lo mataron a tiros en la puerta trasera de su casa seis días después de cumplir cuarenta y cuatro años, a manos de un ganadero cuyo desmonte había frenado. Las reservas extractivistas que propuso cubren hoy decenas de miles de kilómetros cuadrados.

Esta página la redactó el sitio a partir de fuentes históricas públicas.

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