En memoria de
Camille Claudel
Escultora recluida treinta años en un manicomio; sus restos nunca se recuperaron
- Nacimiento
- Fallecimiento
- Vivió
- 78 años
- Lugar de sepultura
- Cementerio de Montfavet, Aviñón: enterrada en fosa común, hoy perdida, Francia
Claudel labraba ella misma la piedra en una época en que de las mujeres se esperaba a lo sumo que modelaran barro, y tanto su Sakuntala como El vals fueron elogiados por críticos que apenas creían en la mano que los había hecho. Entró como practicante en el taller de Rodin y llegó a ser su colaboradora y su amante; mucho de lo que se admira en la obra de él de aquellos años pasó por sus manos. Rompió en los años noventa y trabajó sola y en la miseria, cada vez más convencida de que él le robaba las ideas: sospecha en parte delirante y en parte una lectura exacta de cómo se repartía el mérito.
Ocho días después de morir su padre, en 1913, la familia la hizo internar. La trasladaron a Montdevergues, cerca de Aviñón, y allí estuvo treinta años. Los médicos escribieron varias veces que podía ser dada de alta; su madre se negó, y su hermano Paul, el poeta célebre, la visitó siete veces en tres décadas. No volvió a esculpir. Murió durante el hambre que asoló los manicomios franceses bajo la ocupación y fue enterrada en una fosa común que se levantó en 1954; sus restos no pueden localizarse. En 2017 se colocó una estela en Montfavet: no hay tumba.
Esta página la redactó el sitio a partir de fuentes históricas públicas.